Aminadab Rafael Pérez Franco
 

Con la carrera prácticamente terminada, en 1987 decidió iniciar el trabajo profesional por cuenta propia, desarrolló los proyectos y la construcción de tres consultorios privados y otros trabajos menores en Guadalajara. En aquellos tiempos, el PAN aún no contaba con los recursos económicos y humanos con los que dispondría años más tarde, por lo que toda oferta venida de universitarios comprometidos con la sociedad era bienvenida, así que, simultáneamente a su formación profesional, no pareció difícil que el joven político fuera escalando puestos dentro de la estructura directiva, hasta llegar en 1986 a la Presidencia del Comité Directivo del XV Distrito de Jalisco donde permaneció hasta 1988, cuando al frente del mismo se obtuvo para el PAN el primer triunfo histórico en la inolvidable jornada del 6 de julio.

Este camino le abrió puertas para representar a su partido en calidad de candidato a diputado local de Jalisco, durante las elecciones locales de 1988….  pero todavía el PAN no tenía la fuerza, y estaba claro que aún no era el momento del futuro político. Juicioso de que debería prepararse mejor en el arduo campo de la política, se inscribió en una serie de cursos impartidos en el PAN, con la idea de estar con las botas puestas para el futuro. Así fue como en 1985 se matriculó en los cursos que impartía el Instituto de Estudios y Capacitación Política del PAN, a un curso de Inducción; el año siguiente se inscribió a otro de Liderazgo; más tarde tomó otro de Capacitación Doctrinal; y ya de 1987 a 1989 participó en el primer Curso de Ideología y Capacitación Organizativa impartido por la Secretaría de Capacitación del CEN del PAN en Cuernavaca. A fin de cuentas lo que él quería era estar bien preparado y empaparse de la doctrina del partido, pues se encontraba totalmente convencido de las metas sociales que persigue Acción Nacional. En 1989, Aminadab acepta el nombramiento de oficial mayor del Comité Directivo Estatal del PAN en Jalisco, con lo que su carrera política recibió un nuevo impulso y la Arquitectura se relega a segundo plano. Antes, en 1988 fue electo consejero estatal y posteriormente miembro del Comité Directivo Estatal, bajo la Presidencia del Licenciado Gabriel Jiménez Remus, lo cual marcó su entrada de lleno a la dirigencia partidista. Esta etapa le sirvió también para contender en un concurso juvenil de oratoria a nivel estatal en 1989, que ganó sin problemas, lo cual le valió convertirse en el candidato ideal para la candidatura a la Secretaría Nacional Juvenil del PAN, en una Asamblea realizada en Morelia, la cual desafortunadamente no ganó. En ese mismo año fungió como asesor del diputado federal Gregorio Curiel Díaz, con quien colaboró durante los siguientes tres años.

Por otra parte, para el joven arquitecto no todo era política en esos días, pues aprovechando sus conocimientos de la profesión, se resolvió encargarle el proyecto y la dirección de las obras de remodelación, del edificio del Comité Estatal del PAN  en el estado, situado en la vieja casona de Montenegro 1627. Todavía como oficial mayor del CDE del PAN, terminó la carrera de Arquitectura, realizó su servicio social como integrante del equipo de investigación del proyecto Crecimiento Urbano de Guadalajara 1542 -1998, patrocinado por el Instituto de Asentamientos Humanos de la Universidad de Guadalajara, el Colegio de Jalisco, el Departamento de Planeación y Urbanización del Estado de Jalisco y el Instituto Francés de Estudios para el Desarrollo en Cooperación (ORSTOM); trabajo que concluyó hasta 1990, al igual que sus responsabilidades en la Oficialía Mayor del PAN estatal.

En agosto de 1990, al terminar su compromiso con la Universidad y el Comité Estatal del PAN en Jalisco, Aminadab decidió tomarse un año sabático en la política y regresar a la Arquitectura, por lo que para hacerlo más evidente, optó por regresar al DF., lugar de su nacimiento, para trabajar inmediatamente en calidad de subdirector de proyecto del desarrollo urbano “Plaza Zapato” conocido actualmente como “Gran Sur” en la delegación Coyoacán en el DF., en donde permaneció muy activo profesionalmente durante los tres años siguientes. Esta experiencia, el cambio de uso del suelo y el proyecto urbanístico de un predio de 20 hectáreas, le permitieron adentrarse en la legislación y normatividad del desarrollo urbano de la Ciudad de México, muy distinta a la que conoció en las aulas de Guadalajara, profundizó en el conocimiento de la zonificación, las normas de control urbano, los criterios para el diseño vial, la localización de infraestructura y equipamiento, la dotación de servicios públicos y demás aspectos que, para variar, aplicaría posteriormente en la actividad política. Esto no impidió que, de cuando en cuando, volviera sobre sus pasos a Guadalajara, lo que le seguía dando presencia ante el partido, por lo que no fue extraño que fungiera como representante de casilla del PAN en las elecciones locales de Jalisco en 1991.

Cuando su año sabático en la política terminó, el joven arquitecto decidió volver a las andadas, pues señala que es muy difícil olvidarse de la política, la que de alguna forma “te jala”. De manera que retomó su papel simplemente como militante en el PAN del DF., donde fue recibido con las puertas abiertas, pues si en el PAN de Guadalajara faltaba gente que quisiera trabajar por convicción, en el DF. faltaba aún más ese tipo de personas. Un amigo entrañable, Pablo Retes, lo acercó al PAN y lo involucró en proyectos de corte intelectual y académico, así como en la dirigencia del PAN DF.

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