Con la llegada a la Presidencia del PAN, el panorama del Partido cambió totalmente, por lo cual los estudios desarrollados en sus Fundaciones tuvieron que reenfocarse, sobre todo, ante las exigencias de los equipos de transición de Vicente Fox. En otro terreno más y dentro de su línea de trabajo, el diputado local Ernesto Herrera Tovar lo invitó a trabajar con él en calidad de asesor, a pesar de que él mismo había sido electo como diputado local suplente a la II Asamblea Legislativa del mismo DF del 2000 al 2003. A este cúmulo de compromisos se añadió el que adquirió como presidente de la delegación Tláhuac del Comité Directivo Regional del PAN del DF desde el 2000 hasta el 2001.
Por otra parte, tras ocho años de trabajo en la Fundación Preciado Hernández, renunció en agosto del 2001, para asumir el que sería un efímero paso por el gobierno foxista. Aminadab fue invitado a formar parte del equipo de la Secretaría del Trabajo, responsable de elaborar el Proyecto de Reforma Laboral en la que ya trabajaban representantes de los trabajadores y los empleadores; de manera que ahí quedó integrado como coordinador de Programas Especiales, de la Subsecretaría de Previsión Social, en donde se diseñaron además diversas propuestas en materia de capacitación, adiestramiento y desarrollo de nuevos esquemas de relación laboral como el teletrabajo. En ese mismo 2001, considerando que con su trabajo en la Secretaría del Trabajo ya tenía la estabilidad económica y mental adecuada para atender las necesidades de una nueva familia, contrajo matrimonio con la contadora egresada de la Universidad La Salle, Beatriz Juárez. Ambos tenían muchas cosas en común, se habían conocido en las lides políticas del partido, y sabían de la manera en que esas actividades pueden absorber los tiempos de los involucrados. Juntos habían visto el cambio gestado en el país y compartían y se apoyaban mutuamente en sus actividades, lo cual se vio reforzado con la llegada de Carolina en 2004, una niña que a pesar de no haber cumplido un año de edad ya levanta la mano y saluda a todo el mundo como si fuera la candidata a algún cargo e elección.
Infortunadamente la estabilidad económica que le dio el ánimo para contraer nupcias, terminó casi un año después; dadas las condiciones políticas que vivía el país, resultado de continuos y absurdos enfrentamientos entre las fuerzas políticas, obstruyeron el Proyecto de Reforma Laboral, con lo que Aminadab percibió la inutilidad de insistir en lo mismo, y el desilusionado arquitecto optó por salir de la secretaría de Trabajo para reintegrarse a la estructura del PAN en el DF. Reza el dicho “no hay mal que por bien no venga”, así que previo a su salida de la Secretaría del Trabajo, Aminadab recibió una invitación del ingeniero José Luis Luego, (presidente del PAN en el DF), quien le pidió desarrollar un proyecto para la Fundación de Estudios Sociales para el DF, la que recibiría el nombre de Adolfo Christlieb Ibarrola, para lo cual se había considerado su experiencia en la Fundación Rafael Preciado Hernández, y su especialización en temas de desarrollo urbano; de manera que otra vez fue el candidato idóneo para la Dirección General de la nueva institución.
El nombre de esta fundación, se tomó como un reconocimiento a don Adolfo Christlieb Ibarrola, quien fue miembro de lo que se conoce como la segunda generación del PAN, además de haber sido presidente nacional del Instituto Político en los 60´s y de haber sido el encargado de modernizarlo, para hacer que pasara de enarbolar una política de carácter cien por ciento opositora a una que lo hiciera actuar como organización y que además tuviera una interrelación directa con el Estado, para dialogar y negociar con el gobierno en turno. Además, fue de los primeros diputados que logró que el PAN no se considerara como un ente conservador a ultranza, por ello aclaró que la posición del partido no era la de la democracia cristiana, y que él en particular reconocía la necesaria separación entre Iglesia y Estado.
A pesar de las intenciones de formar una Fundación importante, la Adolfo Christlieb Ibarrola nació pobre, sin plantilla de investigadores, sin edificio propio, sin recursos para imprimir los resultados de los trabajos; pero el caso es que al mismo tiempo se esperaban muchos logros de ella. Así, el nuevo director general se encontró con que sobraban estudios que realizar y objetivos qué lograr, de manera que se vio obligado a hacer lo más con lo menos, valiéndose de los modernos medios de comunicación y difusión como la Internet, por lo que mucho del trabajo de la Fundación Christlieb tuvo que ser virtual. En esto le fue de gran provecho su formación como arquitecto, ya que estaba preparado para comunicarse usando varios medios y lenguajes.
La Fundación giró en torno de su página de Internet, concebida no sólo como vitrina de productos, sino como medio de trabajo. Con estos escasos recursos se publicaron boletines electrónicos y estudios de todo tipo, se transmitieron conferencias “en línea” por primera vez en la historia del PAN, se envió información de las actividades que promovía el organismo. Aminadab se dio tiempo de dictar conferencias con temas como “La Importancia del Regidor de Representación Promocional”; “El Proyecto de Educación Superior del PAN”; “Algunas Experiencias en Coalición e Integración Partidista de Gobiernos Locales en México”; “Los Orígenes del Partido Acción Nacional”; “Propuestas de Nación 2000 - 2006 en Materia Laboral”; “Valores Históricos de la Ciudad de México”; “Changing Mexico: Implications in US Economy, Population and Way of Life”; y otras muchas más, dictadas lo mismo en el país, Perú o Estados Unidos.
Simultáneamente dio rienda suelta a sus intereses en la letra y se convirtió en autor de libros como “Memorias del PAN 1981 – 1983”, “Diccionario Biográfico del Partido Acción Nacional” y “Efemérides del Partido Acción Nacional, editados entre el 2005 y el 2006; además de haber producido decenas de estudios. Esta labor no le impidió que paralelamente dedicara algo de su tiempo a formar archivos y directorios especializados. De hecho, no hacía sino darle continuidad a su interés en la comunicación y difusión, que había desarrollado desde 1992, cuando empezó a escribir regularmente sobre temas políticos y urbanos en diversos periódicos del país.
Por otra parte, sumado a esos compromisos, en el 2003, fue nuevamente abanderado por el PAN, para competir por una diputación local en el DF, en un momento en el que el PRD se había convertido en prácticamente partido único en este territorio, demostrando tal fuerza que la Asamblea Legislativa quedó totalmente en manos del partido de “las tribus”. En todo caso, se mantuvo al frente de la Fundación Christlieb Ibarrola, en donde se dedicó a proyectar hacia el futuro la oferta política del PAN para la ciudad. En el fondo, la Fundación pretendía modificar la política anquilosada que dominaba el ambiente de la ciudad y buscar la manera en que el PAN DF pudiera renovar su discurso y a la población en general. El resultado de esta etapa fue la elaboración del Programa de Acción Política 2005 – 2030 “Construir un Mejor Futuro para la Ciudad de México”, aprobado por la Convención Regional del PAN en abril de 2005. El documento establece las líneas generales del proyecto de ciudad que impulsa el PAN y define los criterios a seguir para la organización de las instituciones locales, la actualización del orden jurídico, el diseño de los objetivos y metas de las políticas públicas metropolitanas y los criterios que permitieran una auténtica participación de los ciudadanos y sus organizaciones en los asuntos públicos. En ese proceso de producción y difusión, logró que la Fundación Christlieb Ibarrola del DF, fuera conocida por muchos medios y llegara a alcanzar el mayor nivel de impacto y conocimiento, por encima de otras fundaciones políticas del PAN a nivel nacional.
Su labor en la Fundación, en calidad de director general, funcionaba muy bien; sin embargo todo daría un giro inesperado en mayo del 2005, cuando el equipo de campaña del precandidato a la Presidencia de la República por el PAN, licenciado Santiago Creel Miranda, lo llamó para que se integrara en calidad de director de discurso, con lo que se le brindó una impresionante oportunidad para aprovechar todas sus experiencias anteriores.
En los últimos días que platicamos a finales del 2005, Aminadab había perdido el semblante reposado que le conocí, debido quizás a las responsabilidades que estaba asumiendo en esos meses, las mayores que hubiera tenido en toda su vida. Supongo que su desahogo llega al final del día, cuando su esposa Beatriz lo recibe brindándole todo su apoyo, conciente de la manera en la que se trabaja en el mundo político, mientras que su hija Carolina le debe seguir recibiendo levantándole la mano, para hacerlo saber que está haciendo lo correcto.
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